Historia

George Lodewijks había estado alguna vez en el famoso café Aas de Bokalen y, a comienzos de los años setenta, quiso comprar un restaurante-cafetería que se encontraba junto a este. En 1975, compró este edificio situado en la calle Spuistraat y lo convirtió en restaurante. Las pareces estaban cubiertas de azulejos, había bancos pegados a las paredes y viejas mesas desgastadas. En aquella época, el restaurante era algo más pequeño. Tras la renovación, el número de asientos para comensales se amplió a 74, y aún en 2015 sigue siendo el mismo.

Desde el principio, se ha mantenido la filosofía de servir productos frescos y de buena calidad, en un ambiente alegre e informal. En Lucius, todo es posible. ¿Que los clientes prefieren que un determinado pescado se prepare de un modo diferente? ¡Excelente! ¿Que desean compartir los platos? ¡No hay problema! Es parte del servicio que queremos dar en Lucius. El restaurante Lucius se sigue apoyando en los mismos pilares que una vez levantó George Lodewijks. Aún podemos contar con él, George siempre ha estado vinculado al Lucius, siendo en la actualidad uno de nuestros consejeros.

Lucius ha sido, desde el primer día, un lugar familiar para los clientes, tanto nacionales como internacionales. A lo largo de los años, son muchos los clientes internacionales que han venido a comer a Lucius. Clientes procedentes de lugares como Rusia, los Estados Unidos, China e Inglaterra. Razón por la cual nuestra carta está disponible en nueve idiomas. Aunque, por supuesto, también vienen muchos clientes de Amsterdam y sus alrededores a disfrutar de una agradable comida.

Y sin embargo, aún no ha pasado por aquí ningún interiorista. La decoración, auténtica y acogedora, es un reflejo de lo que encontrará. El hecho de que después de veinte años hayamos tenido que cambiar las sillas y que hayamos adquirido otras iguales, es bastante significativo.